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jueves, 12 de abril de 2012

ÑOQUIS DE CALABAZA EN SALSA DE TOMATES SECOS Y ALBAHACA Y SOLOMILLO IBÉRICO ASADO ENVUELTO EN BACON AHUMADO / SÜTŐTÖKÖS GNOCCHI ASZALT PARADICSOMOS-BAZSALIKOMOS SZÓSSZAL ÉS FÜSTÖLT BACON-BEN SÜLT IBÉRICO SZŰZPECSENYÉVEL

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Ya no es la primera vez que hago esta receta. Es muy sencilla, pero tan rica que se puede incluir en cualquier menú festivo. La receta de los ñoquis la encontráis AQUÍ. Las hice el año pasado para un concurso de recetas con calabaza y como hice bastante cantidad, ahora sólo tenía que sacarlos del congelador. Por supuesto para la receta podéis coger también un solomillo normalito pero la cosa no será igual. Pero vamos a ello.

Ingredientes (para 2 personas):
·         un solomillo ibérico
·         8-10 lonchas finas de bacon ahumado
·         sal, pimienta
·         2 cucharas soperas de aceite de oliva
·         aprox. 200 g de ñoquis de calabaza (no los pesé)

Para la salsa:
·         8-10 tomates secos macerados en aceite (si sólo disponéis de tomates secos, ponedlos en remojo en agua caliente unas dos horas antes de la cocción para que se hidraten)
·         2 dientes de ajo grandes
·         un manojo grande de hojas de albahaca frescas
·         200 ml de nata
·         sal, pimienta
·         2 c.s. de aceite de oliva

Echamos pimenta a la carne (sin quitarle nada de la grasilla) y la marcamos en una sartén en aceite muy caliente por todos lados. (Pero sólo marcarla nada más.) Sacamos la carne, le echamos un poquito de sal y reservamos. Cuando haya enfriado un poco la envolvemos con las lonchas de bacon. Si hace falta fijamos con palillos. La metemos en el horno precalentado para unos 10 minutos dándole la vuelta de vez en cuando. No la hagáis más porque la carne tiene que quedar rosita por dentro.
Mientras, ponemos calentar agua para los ñoquis. Picamos los tomates y las hojas de albahaca las rompemos con las manos. Sacamos la carne del horno. Cuando el agua empieza hervir, echamos sal y los ñoquis. Cuando empiezan a subir (si son frescos esto pasa mucho antes que si son congelados) ponemos dos cucharas de aceite en una sartén a calentar y  con una espumadera sacamos los ñoquis directamente a la sartén. Cogemos la sartén por el mango, y moviéndola (sin usar cuchara) salteamos los ñoquis. Echamos el ajo prensado y seguimos moviendo. Añadimos el tomate y la albahaca, salteamos un poquito más y echamos la nata. Salpimentamos y dejamos hervir a fuego suave hasta que la nata espese. Servimos con medallones de solomillo aún calientes. ¡Está de rechupete!

    

viernes, 13 de enero de 2012

SOPA DE COCIDO CON “CARACOLES” RELLENOS / CSICSERIBORSÓ LEVES TÖLTÖTT ÓRIÁS CSIGATÉSZTÁVAL

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Me encantan los garbanzos por lo tanto los preparo con frecuencia. En ensalada, humus, falafel y el popular cocido pero aparte del cocido madrileño existen un montón de comidas y pucheros más en los que se emplea esta legumbre pero yo quería hacer hoy un caldo más suave. Al final me salió tan suave que luego estaba pensando qué le podría añadir para hacerlo más interesante y darle más consistencia. Así que decidí enriquecerlo con unas albóndigas de carne - esto se hace mucho en mi país - cuando vi que tengo un paquete de caracoles gigantes de pasta sin abrir que compré hace poco. Me vino un flash que podría rellenarlos, cocerlos y servirlos en la sopa. Dicho y hecho.  

Ingredientes:

·         200 g de garbanzos secos (si no hay tiempo para el remojo se pueden emplear garbanzos cocidos de bote, pero el resultado nunca será igual)
·         un hueso blanco salado
·         un trozo de costilla de ternera (aprox. 150 g)
·         1 puerro
·         2 zanahorias
·         1 chirivía
·         1 nabo
·         una ramita de apio
·         sal
·         agua
·         23-25 unidades de caracoles gigantes de pasta

 Para el relleno:

·         250 g de carne picada de cerdo (o mitad cerdo mitad ternera)
·         1 bollito salado o un trozo de pan del día anterior
·         1 cebolleta
·         1 diente de ajo
·         1 huevo
·         2 lonchas finas de jamón serrano
·         sal, pimienta
·         un manojito de perejil picado

El día anterior por la tarde ponemos los garbanzos en remojo en agua tibia. Antes de acostarnos les cambiamos el agua.


El día siguiente ponemos en una olla a cocer el hueso blanco y la ternera. Antes de que rompa a hervir le quitamos la espuma y cuando hierva echamos los garbanzos. (Los garbanzos siempre se echan en agua hirviendo, nunca fría.) Antes de que vuelva a hervir otra vez le quitamos la espuma. Limpiamos las verduras, las echamos al caldo y dejamos cocer a fuego suave con la olla medio tapada. Sobre la marcha probamos de sal pero cuidado porque el hueso blanco suelta bastante. Si durante la cocción fuera necesario echar más agua, que sea siempre agua hirviendo, para no romper la cocción de los garbanzos. Mientras se cuecen los garbanzos preparamos el relleno. Ponemos el trozo de pan a remojar en un poco de agua y cuando se ha hinchado lo escurrimos bien y desmenuzamos en un bol. Añadimos la carne y el jamón picadito, la cebolla y el ajo picados y el huevo. Salpimentamos, echamos el perejil picado y trabajamos bien todo con la mano. Ponemos esa farsa en una bolsa de plástico, le cortamos la esquina (yo no quería ensuciar para eso la manga pastelera) y rellenamos los caracoles. Podemos ayudarnos un poco a empujar con el dedo para que no quede ningún hueco vacío dentro. Reservamos. 


Cuando los garbanzos ya estén cocidos ponemos agua a hervir aparte en una cazuela baja. Cuando hierva echamos sal y cocemos los caracoles rellenos. Cuidado de no echar muchos a la vez para que no estén amontonados. (Al tiempo que pone el fabricante para cocer la pasta yo le añadí 5 minutos más.) Cuando estén cocidos los sacamos con una espumadera. Al servir pongamos dos o tres en el plato, echemos encima la sopa caliente y espolvoreemos con perejil picado. ¡Que aproveche! 


lunes, 14 de noviembre de 2011

BERENJENAS MEDITERRÁNEAS / MEDITERRÁN PADLIZSÁN

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Me encantan las verduras rellenas. Sean cuales sean, champiñones, tomates, calabacines o berenjenas me da igual, me gustan todas. Y no sólo es un plato exquisito sino también práctico porque para hacerlo también se pueden aprovechar restos de guisos o asados y crear un plato nuevo y distinto. Es rápido, porque hacer el relleno no requiere mucho trabajo y el resto es cosa del horno. Para la receta de hoy utilicé pechuga de pavo que es una carne bastante seca, pero mezclada con verduras se convirtió en un relleno jugoso.

 Ingredientes (para 2 personas):

·         2 berenjenas medianas
·         250 g de pechuga de pavo (picada o cortada en trocitos muy pequeños)
·         1 cebolla mediana
·         1 diente de ajo
·         2 tomates
·         6 lonchas de jamón serrano
·         perejil
·         sal, pimienta
·         nuez moscada
·         aceite de oliva
·         pan rallado “panko”


Lavamos y secamos las berenjenas y las cortamos por la mitad a lo largo. Con un cuchillo sacamos la carne de las berenjenas con cuidado y la picamos. Escaldamos los tomates, los pelamos y picamos. Ponemos a pochar la cebolla picada en aceite de oliva y cuando esté transparente le añadimos el ajo picado. Le damos unas vueltas y echamos la carne de pavo. Salpimentamos y dejamos freír hasta que la carne se vuelva blanca, entonces le añadimos el jamón picadito. Salteamos unos minutos e incorporamos el tomate. Dejamos que evapore un poco el líquido, entonces echamos la berenjena picada. Rallamos un poco de nuez moscada y dejamos cocer todo junto unos 5-10 minutos y apartamos. Precalentamos el horno a 180 grados.  Cuando la mezcla haya enfriado un poco le añadimos perejil picado y rellenamos con ello los “barquitos” de berenjena puestos en una bandeja de horno levemente engrasada.  Los espolvoreamos con pan rallado “panko” y les echamos a cada uno por encima un chorrito de aceite. Horneamos durante unos 20 minutos. Es un plato exquisito e ideal tanto para almorzar como cenar. ¡Qué aproveche!   

  

lunes, 15 de agosto de 2011

COL FERMENTADA RELLENA / KOVÁSZOS TÖLTÖTT KÁPOSZTA

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Esta comida me recuerda mi niñez ya que mi madre fermentaba col en verano con frecuencia. La col fermentada al sol es mucho más ligera que la que se hace en barricas. Esta última la utilizan para hacer el chucrut... igual así os suena más. El chucrut es muy típico en Alemania. Pero volvamos a lo nuestro. El otro día me dio mi vecina una col y como no sabía qué hacer con ella se me ocurrió probar esto lo de la fermentación. Además hace poco vi una receta en el blog húngaro Limara, que estaba hecha de col fermentada. La verdad es, que este plato es más de invierno que de verano pero estaba ya un poco harta de las ensaladas y necesitaba algo más fuerte. Bueno, manos a la obra y empecemos con la fermentación:

Ingredientes:

• una col blanca (no la pesé, pero una mediana)
• 3 dientes de ajo
• ½ manojo de eneldo fresco
• una trozo de pan del día anterior
• sal, agua

Quitamos las hojas superiores de la col, más otras cuatro con cuidado que no se rompan. Las reservamos. Cortamos la col en cuatro partes y la cortamos con una mandolina o con un cuchillo afilado. Ponemos a hervir aprox. 2,5 litros de agua. Ponemos el eneldo en un bote o bol de cristal, ponemos encima la col cortada y los ajos aplastados. Cuando el agua rompa a hervir le echamos sal (1 cuchara sopera por litro) y sumergimos en ella las cuatro hojas enteras (así no se quedan tan tiesas y se pueden manejar sin romperlas) y las colocamos encima de la col cortada. Echamos agua encima hasta casi cubrir. Ponemos encima el pan y echamos un poco más de agua hasta cubrir del todo. Tapamos con un plato y ponemos otro plato debajo. Lo ponemos fuera (a una terraza, al patio, etc.) pero que no le dé directamente el sol.


Se hace en 2-3 días, ya veréis cuando el agua está turbia y está saliendo para fuera. Entonces quitamos el pan, escurrimos la col (no lavamos) reservamos las hojas enteras y el ajo. Esto está listo.


Ahora vamos con la segunda parte:

Ingredientes (para 4 personas):

• la cantidad de col fermentada que hicimos antes
• un rabo de cerdo cortado en trozos
• 1 cebolla grande
• 1 hojas de laurel
• pimienta negra en granos
• sal
• pimentón dulce
• 1 manojo de eneldo fresco

Para el relleno:

• las cuatro hojas enteras fermentadas
• 200 g de carne de cerdo picada
• 1 huevo
• 50 g de arroz de grano redondo
• 1 cebolla pequeña
• 1 diente de ajo pequeño
• sal, pimienta molida
• mejorana

Modo de preparación:

Primero vamos a preparar el relleno y los paquetitos. Cortamos la cebolla pequeña y la ponemos a pochar en una sartén. Cuando esté pochada echamos el arroz, la misma cantidad de agua y lo cocemos “al dente”. Ponemos en un bol la carne picada, el arroz (ya frío), el huevo y el ajo muy picadito. Salpimentamos y echamos un poco de pimentón y mejorana. Mezclamos bien y probamos de sal. Repartimos la mezcla en cuatro partes, rellenamos las hojas de col y reservamos.



Por un lado picamos la cebolla grande y la pochamos en una sartén. Por otro lado echamos aceite en una olla y ponemos el rabo troceado,...


...cubrimos con la mitad de col, echamos los ajos de la fermentación y la cebolla pochada.


Luego colocamos los paquetes rellenos.


Cubrimos con el resto de la col, echamos unos granos de pimienta, dos hojas de laurel y el manojo de eneldo.

Echamos agua, sin cubrir del todo. Tapamos la olla y dejamos cocer una hora y media.



De vez en cuando movemos un poco la olla. Luego espolvoreamos con un poco de pimentón...


...y dejamos cocer media hora más. Listo.


Servimos con un poco de crème fraiche. ¡Que aproveche!





martes, 21 de junio de 2011

CUANDO UNA COMPRA DEMASIADO... I.

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El sábado pasado cuando fui a hacer la compra me topé en el súper con una montaña de pimientos california rojos. Eran tan bonitos que no me pude resistir y compré... demasiado. Los pimientos crudos no son mis favoritos, sin embargo asados me encantan, así que no cabía duda como iban a terminar. Los asé como de costumbre, los pelé y despepité. Después de trocearlos (suelo cortarlos en tiras) les eché sal, ajo prensado y aceite de oliva virgen extra. Cuando terminé con todo esto, me quedé mirando el bol y me pregunté: y...¿qué voy a hacer yo con tanto pimiento asado? Porque por mucho que me gusten no iba a estar comiendo todo el santo día pimientos asados. Aún así me habrían durado varios días. Así que pensando-pensando se me ocurrió la primera receta el mismo sábado.
La historia continuará...


MEDALLONES DE SOLOMILLO DE CERDO CON SALSA DE CHAMPIÑONES Y PIMIENTOS ASADOS




Rara vez como carne de cerdo pero cuando me apetece suelo comprar solomillo de cerdo ibérico. Tiene un sabor muy diferente al del cerdo normal y corriente, sin duda es mucho mejor con clase.
Así que el punto de partida fue el solomillo. Mejor dicho el punto de partida fueron los pimientos asados seguidos por el solomillo. A continuación venían unos champiñones fresquísimos y nata para cocinar. Y en este punto paré de pensar y puse manos a la obra.

Ingredientes (para 4 personas):

• 1 solomillo de cerdo ibérico de unos 600 g
• 500 g de champiñones
• aprox. 100-150 g de pimientos asados
• 200 ml de nata para cocinar
• 3-4 dientes de ajo
• sal, pimienta
• aceite de oliva




Modo de preparación:

Si el solomillo es muy grasiento (lo que es muy probable si es ibérico) lo limpiamos un poco de grasa, pero no conviene “pelarlo” del todo ya que pierde su sabor característico. Dicho de otro modo... lo fastidiamos. Ni hay que decir que la carne NO SE LAVA. Después de limpiarlo un poco de grasas, cortamos al solomillo en medallones de 1,5 cm de grosor. Pelamos y cortamos los ajos y los ponemos a freír en aceite de oliva. Cuando los ajitos empiezan a “bailar” incorporamos la carne salpimentada. Freímos todo junto unos 5-10 minutos, no más. Apartamos y sacamos la carne y los ajos a un plato. Reservamos. Lavamos los champiñones, les cortamos la parte fea del tronco y los cortamos en dos, los más grandes en cuartos. Los echamos al aceite que quedó después de freír la carne y los ponemos al fuego. Echamos un poco de pimienta recién molida pero no salamos. Cuando los champiñones se quedan sin líquido incorporamos el pimiento asado, le damos unas vueltas y echamos un poco de nata.



Mejor echar la nata a poquitos, así cada cual hace la cantidad de salsa que quiere. ¡No hay que espesar la salsa con nada! Dejamos hervir un poco e incorporamos la carne y los ajitos fritos. Ahora probamos como está de sal. Hay que tener en cuenta que los pimientos y la carne ya estaban previamente salados. Esperamos a que vuelva a hervir y apartamos. Listo. El pimiento asado le da un sabor exquisito a la salsa. Para acompañar freímos unas patatas paja y... ¡a mojar!



viernes, 18 de marzo de 2011

PURITOS DE MORCILLA Y MANZANA

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Aunque la receta de hoy trata de unos puritos,... NOO..... no he vuelto a fumar. Pero ¿qué tienen que ver los puritos con la comida si una no fuma? En principio nada pero cuando una (a veces) se empeña a hacer rarezas, pueden ocurrir muchas cosas. Siempre que estas rarezas parezcan interesantes. Y ahí está el secreto. Pero aún así... ¿morcilla y manzana?... dos ingredientes tan dispares. Pues sí. Yo los junté a ver qué pasa. Y no os lo podéis imaginar cómo se quieren. Es parecido a un matrimonio multirracial. ¿O es que una sueca no se puede enamorar de un africano o una africana de un alemán... o yo qué sé? Claro que sí. Pues eso es lo que pasó un poco con esta mezcla que casa a la perfección. Luego vino la fabricación de los puritos. Exagerando un poco podría decir que es un trabajo no apto para gente que se desquicia con facilidad. O sí. Desde luego es más barato que ir al psicólogo para que te quite el estrés de encima.
Os cuento: hoy ha sido mi primera vez. Digo, mi primer encuentro con la masa filo. Nunca antes trabajaba/manejaba esta masa. Si a alguien le gustaría tener remota idea de lo frágil que es el alma de una mujer, que compre un paquete de masa filo y empiece a manejarla. Se asemeja mucho a lo anteriormente dicho. Mientras estaba haciendo los tres primeros puritos me entraban ganas de coger todo, tirarlo a la basura y que le den por allí. Pero para qué tenemos el autocontrol si no para decir: venga Eva ¿es que te vas a dejar vencer por una m****** de esas? Pues claro que no, por eso soy hija de mi madre (y de mi padre). O sea, el cuarto parece que ya te sale mejor y en el quinto ya coges el truquillo, aunque supongo que la próxima vez me saldrán más bonitos. Pero aún así esto requería tanta concentración (por lo menos en mi caso... igual a otros no) que creo que si hubiera pasado un pequeño tsunami por la costa almeriense, yo no me hubiese enterado...ja,ja,ja. (Vale, que no es momento de bromear con esto ahora.) Bueno, aparte de tener un poco de maña, no es una receta complicada y el resultado es muy sabroso y curioso.
Los que no habéis manejado todavía la masa filo, tenéis que saber principalmente dos cosas: primero que no se puede quedar seca porque se cuartea. Para que esto no ocurra, la masa (con la que no estéis trabajando) debe estar tapada con un paño HÚMEDO. Lo escribo con mayúsculas porque ahora viene lo segundo: el paño no debe estar muy mojado porque entonces moja también a la masa, con lo cual esta se vuelve como un chicle y es intratable. Teniendo en cuenta estas dos cosas, se pueden evitar posibles cabreos monumentales. Y hasta aquí. 
Os dejo ingredientes para unos treinta puritos, pero podéis hacer más y congelarlos.

Ingredientes:

• un paquete de masa filo (la que os sobra, la congeláis)
• 1 morcilla de unos 350 gramos
• 1 manzana reineta
• 1 cebolla pequeña
• azúcar moreno
• aceite de oliva


Yo utilicé morcilla de Serón que es un pueblo de aquí, de la sierra de Almería. Lleva arroz, cebolla y almendras molidas, pero podéis utilizar cualquier tipo. Es cuestión de gustos.


Cortamos la cebolla en juliana fina y la ponemos pochar en una sartén con aceite. Cuando se vuelve transparente le añadimos la manzana pelada y cortada en trocitos.


Sacamos la carne de la morcilla de la tripa y la desmenuzamos con un tenedor.


Espolvoreamos la mezcla de cebolla y manzana con un poco de azúcar moreno y lo caramelizamos. Echamos la morcilla y lo dejamos todo en el fuego durante unos minutos, dándole vueltas continuamente. Cuando la morcilla esté bien caliente lo apartamos. Dejamos enfriar un poco la mezcla para que esté manejable, hacemos los puritos y los freímos.


Una exquisitez.





sábado, 5 de marzo de 2011

GULASH

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El gulash (en húngaro: gulyás) es un plato originario de Hungría. Hasta aquí todo correcto, pero en España (igual que en el resto de Europa) tienen un concepto equivocado de esta comida. El plato que los extranjeros llaman gulash es, una especie de carne estofada, que en Hungría se llama “pörkölt” y suele estar acompañado de una guarnición de patatas cocidas, arroz blanco, o ñoquis. (Se puede hacer de cualquier tipo de carne, incluso de venado, ciervo o de jabalí.)
Por otro lado está el gulash que es un guiso de carne (generalmente de ternera o cerdo), verduras y patatas. El gulash es más caldoso que el “pörkölt” aunque hay que decir, que pertenecen a la misma "familia".  
Bueno, después de esta pequeña aclaración os voy a contar cómo se prepara el “famoso” gulash húngaro, adaptado un poco a mi gusto. Digo, adaptado a mi gusto, porque yo lo preparo con aceite de oliva y no con manteca de cerdo como es habitual, y en vez de usar pimentón (o la famosa paprika), prefiero la pulpa del pimiento choricero.
¡Pongamos manos a la obra!

Ingredientes (para 4 personas):

• 600 gr de carne de cerdo (preferiblemente paletilla)
• 2 zanahorias
• 2 chirivías
• una cebolla grande
• 3 dientes de ajo (faltan de la foto)
• 2 tomates
• 1 pimiento verde
• 2 pimientos choriceros
• sal, pimienta negra y comino molidos
• 2 patatas grandes
• aceite de oliva



Modo de elaboración:

Primero limpiamos el pimiento choricero, le quitamos las semillas y lo ponemos en remojo.



Cortamos la carne en dados, picamos la cebolla y el ajo. Pelamos los tomates y los troceamos, igual que el pimiento verde. Limpiamos la zanahoria y la chirivía y las cortamos en rodajas.
Ponemos aceite en una olla y hacemos un sofrito con la cebolla, el ajo, los tomates y el pimiento verde.


Mientras se hace el sofrito, sacamos la carne de los pimientos choriceros.


Apartamos la olla del fuego y echamos la pulpa de los pimientos, mezclamos e incorporamos la carne. Le damos unas vueltas y volvemos a ponerla al fuego. Echamos sal, pimienta negra y comino molido. Cubrimos con agua. Cuando rompa a hervir, ponemos la zanahoria y la chirivía, salamos y lo dejamos cocer a fuego lento. Cuando la carne esté casi hecha, pelamos las patatas y las "cascamos" a la olla. (Es decir, las rompemos haciendo palanca con el cuchillo.) Así las patatas sueltan el almidón y engordan más el caldo.


Cuando las patatas estén tiernas, el gulash está listo para comer. ¡Buen provecho!



jueves, 3 de marzo de 2011

SOLOMILLO DE CERDO CON MANZANA CARAMELIZADA

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Hoy es un día de estos cuando una no tiene pensado poner ningún post, y las circunstancias van y lo cambian todo. Ya sé que las circunstancias no vienen así como así, sino las crea cada un@ a su antojo. (Lo sé por experiencia.) Bueno, para no querer postear nada, he marcado hoy un plato que sería pecado no compartirlo con vosotr@s. La cosa empezó con abrir la nevera (que raro..¿no? ) y ver el solomillo que me quedó desde ayer. A todo esto hay que decir que ayer probé una receta nueva que entre otras cosas llevaba un poquito de carne. O sea, el pedacito que faltaba del solomillo iba ayer a la receta nueva. A la que por cierto decidí no compartir con vosotr@s porque no pasaba de la categoría “se puede comer”. Pero volvamos a la nevera, desde la que me estaba sonriendo también el resto de la calabaza que me quedó el otro día cuando hice la crema. Algo tenía que ingeniarme con esto: carne y calabaza. Un poco soso ¿no? Al seguir mirando descubrí más cositas. Cositas que normalmente todo el mundo tiene en la nevera/cocina: zanahoria, ajo, puerro, manzana...etc. Pues, ya casi que descubrí todos los ingredientes de hoy. Entonces voy a ponerlos en orden y contar el resto.

Ingredientes (para dos personas):

 
 • 400 gr de solomillo de cerdo (si es ibérico mejor)
• 1 puerro
• 1 diente de ajo
• 3 cucharas de azúcar de caña
• 2 cucharas de vinagre de vino blanco
• 50 ml de vino dulce
• 150 gr de zanahorias
• 150 gr de calabaza
• 1 manzana
• sal, pimienta
• aceite de oliva

Modo de elaboración:

Ponemos en un cazo a cocer la zanahoria limpia y troceada. Salpimentamos la carne y la ponemos en una sartén con un poco de aceite. Si no cabe el solomillo entero, lo cortamos en dos. (La carne se puede hacer en el horno también, pero yo la hice esta vez en la sartén.) La vamos dorando por todos lados a fuego moderado, luego lo reducimos al mínimo y tapamos. Mientras se va haciendo lentamente, ponemos en otra sartén el puerro y el ajo troceados a pochar, también a fuego lento. De vez en cuando le damos media vuelta a la carne. Cuando la zanahoria está a medio hacer, añadimos la calabaza y terminamos de cocer. Escurrimos y apartamos. Llegado este momento (más o menos) también se puede apartar la carne. Lo que hay que conseguir, es que se quede por dentro un poquito rosa. (Y yo esto lo controlo más en la sartén que en el horno.) Si está demasiado hecha, se queda muy seca y esto no nos interesa. Pero sigo. Cuando el puerro está pochado, le ponemos una cuchara y media de azúcar de caña y dos cucharas de vinagre. Dejamos reducir a fuego lento. Cuando haya reducido, añadimos el vino dulce y lo dejamos hervir un poco. Mientras, pelamos y troceamos la manzana en gajos, la ponemos en una sartén al fuego, y la espolvoreamos con el resto de azúcar. La vamos caramelizando lentamente por los dos lados. Si nos organizamos bien, tenemos que terminar con todo más o menos al mismo tiempo.
Sólo nos falta pasar todo a los platos y.... ¡a comer!


 
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