miércoles, 22 de febrero de 2012

PASTA “STRACCI” DE REMOLACHA CON SALSA DE GORGONZOLA Y NUECES E HINOJO / CÉKLÁS “RONGYOSTÉSZTA” (STRACCI) DIÓS GORGONZOLAMÁRTÁSSAL, ÉDESKÖMÉNNYEL

Ez a recept megtalálható magyarul itt.

Esta receta la vi en uno de mis libros de recetas favoritos y me pareció tan interesante que enseguida pensé, un día la voy a preparar. Pues desde entonces ha pasado ya bastante tiempo. Pero hace como dos semanas la volví a ver y decidí que ha llegado el tiempo. Por supuesto justo ese día no encontré en la tienda remolacha cruda, así que la compré cocida (porque el asunto no podía esperar más). Esto es algo muy característico en mí. Cuando quiero algo, lo quiero pero YA. Pues aquella pasta no es que no estuviera bien, pero color no tenía mucho. Poco se parecía a aquella que vi en el libro. Ya sabía entonces que aquello no voy a poner en el blog. Pero el asunto no se podía quedar en eso. Cuando conseguí remolacha cruda, puse manos a la obra otra vez y ahora sí que salió como Dios manda. Aquí tenéis la receta:

Ingredientes (para 2 personas):

Para la pasta:

·         100 g de harina
·         80 g de remolacha asada al horno
·         sal

Para la salsa:

·         1 puerro
·         80 g de queso gorgonzola
·         200 ml de nata
·         sal, pimienta
·         un puñado de nueces limpios
·         hojas de hinojo fresco, picado

Esta pasta hay que prepararla cuando tenemos pensado hacer una cantidad considerable de remolacha asada (porque no vamos a asar 80 gramos). La remolacha asada es muy saludable y se puede utilizar en un montón de recetas ya sean ensaladas, cremas, guarniciones etc. Primero forramos una bandeja de horno con papel de aluminio, de manera que sobresalga bastante por los lados, ya que con esta parte cubriremos la remolacha, haciendo así una especie de paquete. Pelamos la remolacha y si es grandota la cortamos en trozos regulares. La ponemos en la bandeja, salpimentamos, regamos con vinagre balsámico, aceite de oliva y una cuchara sopera de miel. Mezclamos un poco para que esté embadurnada por todos los lados y echamos encima unas hojas de romero. Cerramos el “paquete” y horneamos a 200 grados unos 35-40 minutos. Podemos pinchar a través del papel, y si el tenedor o pincho entra fácilmente, está lista. Sacamos del horno y dejamos enfriar.


Mientras, preparamos los ingredientes para la pasta. Tamizamos la harina y la ponemos en un bol. Echamos una cucharadita de sal y mezclamos. Cuando la remolacha ya está fría medimos 80 gramos y la machacamos con la miniprimer hasta obtener un puré. Mezclamos con la harina y amasamos hasta que se haga una bola elástica y lisa. Entonces la envolvemos en film transparente y metemos a la nevera al menos 30 minutos. Mientras pelamos las nueces y las picamos con un cuchillo rudamente. Pelamos y picamos el puerro y lo ponemos a pochar a fuego muy lento. Ponemos agua abundante a calentar para la pasta. En una superficie enharinada extendemos la masa bien fina con un rodillo (podéis utilizar maquina, pero yo para tan poca cantidad no la ensucio) la cortamos con un cortapastas en tiras de 10-12 cm y las tiras en triángulos.


En este momento el puerro ya estará pochado. Incorporamos el queso y la nata, salpimentamos y dejamos hervir a fuego muy suave. Echamos sal al agua hirviendo y echamos la pasta. Ojo, que la pasta fresca se cuece enseguida. En cuanto sube a la superficie, la sacamos con una espumadera y añadimos directamente a la salsa. Mezclamos y servimos enseguida. En el plato espolvoreamos con hojas de hinojo picado. ¡Una delicia!

     
Esta receta la vi en el libro “PASTA ¡que pasión!”

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